jueves, 25 de septiembre de 2014

PANTALLA "CON GAFAS"

Las pantallas “con gafas” que permitirían a los usuarios prescindir de las suyas para mirarla. 

Las limitaciones visuales que sufren las personas con miopía, presbicia (vista cansada) y otros trastornos oculares, obligan a ponerse gafas, lentes de contacto, u operarse. Desde que se inventaron las primeras gafas en el siglo XIII, el concepto básico subyacente en la corrección visual mediante dispositivos ópticos ha permanecido esencialmente inalterado. Sin embargo, a juzgar por varios avances recientes y en particular una investigación cuyos resultados se acaban de presentar, las pantallas de televisor, tableta, teléfono inteligente y ordenador, a las cuales bastante gente mira mucho rato cada día, podrían cumplir la función de gafas desde la distancia habitual a la que el usuario las mira. Eso haría innecesario llevar puestas las gafas o lentillas si para lo único que se va a necesitar la vista durante ese rato es para mirar una pantalla. Se ganaría mucho en comodidad.

Pantallas "con gafas", pantallas correctoras de vista
Pantallas "con gafas", pantallas correctoras de vista

El equipo de Brian Barsky, de la Universidad de California en Berkeley, Estados Unidos, está perfeccionando algoritmos informáticos para compensar los impedimentos visuales de una persona, y creando pantallas correctoras de la visión que permitan a los usuarios ver texto e imágenes claramente sin llevar gafas o lentes de contacto. La tecnología podría potencialmente ayudar a cientos de millones de personas que actualmente necesitan de lentes correctoras para poder usar sus teléfonos inteligentes, tabletas y ordenadores. Un problema común, por ejemplo, es la presbicia, en la cual la habilidad de enfocar objetos próximos va disminuyendo gradualmente a medida que el cristalino de los ojos pierde elasticidad con la edad.

Más importante aún, las pantallas podrían un día ayudar a personas aquejadas de algunos problemas visuales más complejos, en particular ciertas aberraciones oculares de alto orden, que no pueden ser corregidas mediante gafas.

Las personas con aberraciones oculares de alto orden tienen a menudo irregularidades en la forma de la córnea, y esta forma irregular hace muy difícil disponer de lentes de contacto que se adapten. En algunos casos, esto puede ser una barrera para mantener ciertos empleos, porque bastantes trabajadores necesitan mirar de cerca una pantalla como parte de su trabajo. La nueva línea de investigación podría acabar solucionando este problema.

Lo más destacado de este nuevo campo es que, en vez de depender de la óptica para corregir nuestra visión, se utiliza la computación. Es una clase muy distinta de corrección, y no es intrusiva ni molesta.

El algoritmo, que fue desarrollado en la Universidad de California en Berkeley, funciona ajustando la intensidad de cada dirección de la luz que surge de un píxel individual en una imagen, con arreglo al defecto visual específico del usuario. En un proceso llamado deconvolución, la luz pasa a través de una estructura especial con agujeritos de tal manera que el usuario percibirá una imagen nítida.

La nueva técnica distorsiona la imagen de un modo tal que, cuando el usuario afectado mira hacia la pantalla, la imagen aparecerá nítida para ese observador en particular. Pero si alguien más la contempla, la verá mal.

La nueva técnica representa un avance sobre versiones previas de pantallas correctoras de la visión que resultaban en imágenes que dejaban de ser borrosas pero que a cambio perdían mucho contraste.

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